PADRES Y DIRECTORES PRESIONAN PARA ECHAR A ESTUDIANTES LGBTI

Periódico Página Siete, La Paz, 06/12/2017 - Verónica Zapana S.  

Foto: La investigación se realizó en colegios de varias zonas de las ciudades de La Paz y El Alto. Archivo.

Una investigación que se realizó en La Paz y El Alto demuestra que la comunidad educativa transa para que no retornen a las mismas unidades educativas.

Las juntas de padres de familia y los directores de los colegios llegan a un acuerdo para que un estudiante con una orientación sexual  diferente deje su colegio, según resalta el estudio titulado Bullying homofóbico en las ciudades de La Paz y El Alto.

“Cuando las juntas de padres de familia se enteran que un estudiante es gay o lesbiana inmediatamente indican que es un ‘mal ejemplo’ para sus compañeros, por lo que conversan con los directores y transan para que el estudiante deje el establecimiento”, informó la investigadora Virginia Aillón.

La experta explicó que el director conversa  con la familia del estudiante y llega a acuerdos.  “Su hijo pasará de curso, pero al siguiente año no volverá al colegio y producto de ello, los estudiantes LGBTI (Lesbianas, Gay, Bisexual, Transexuales, Intersexuales) terminan pasando por varias unidades educativas”, dijo.

Esa es una de las conclusiones a las que llegó el estudio cualitativo Bullying homofóbico en las ciudades de La Paz y El Alto. La investigación se realizó  en 2016 en unidades educativas de San Pedro y Sopocachi de La Paz y de Senkata de la ciudad de El Alto a través de talleres focales.

Además se realizó entrevistas a directores y maestros de ciudad Satélite, Villa Adela, Villa Fátima, Sopocachi y la zona Sur.

Aillón destacó que ese conflicto del cambio de una  unidad educativa a otra ha provocado incluso el suicidio de los estudiantes.

Uno de los casos emblemáticos se registró hace cuatro años en una unidad educativa de La Paz, donde el director expulsó a uno de sus estudiantes por su orientación sexual; sin embargo luego de  la intervención de las autoridades, el alumno se quedó en su colegio.

Este estudio será una guía en el Festival Audiovisual Luces, Cámara y Educación,   que se realizará entre mañana y pasado en la Cinemateca Boliviana. En este encuentro se  abordará la temática de la superación de la violencia y discriminación por orientación sexual  y de identidad de género en las unidades educativas.

“Esta actividad se realiza para sensibilizar a las autoridades y comunidades educativas y la sociedad civil en general sobre la importancia de garantizar el derecho humano a la educación a las personas LGBTI y además de garantizar el acceso a la escuela  como un espacio de realización de los derechos humanos”, afirmó la responsable de comunicación de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación, Fabiola Muñoz.

Por esa razón, Muñoz  remarcó que el arte,  la cultura y el cine pueden ser  herramientas interesantes para la sensibilización y el diálogo con comunidades educativas, principalmente para  que los jóvenes  se expresen y digan si se respeta o no el derecho  a la identidad sexual en las unidades educativas y si no,  qué se puede hacer para  garantizar ese derecho.

“Nosotros observamos que hay un avance normativo, pero en la práctica hay varios desafíos, por prejuicios, barreras culturales, estereotipos y creemos que solo la educación puede revertir eso para elegir esos roles”,  resaltó Muñoz.

De acuerdo a Muñoz,  las escuelas aún son espacios cerrados para hablar sobre identidad de género, aunque entre los estudiantes hay ganas para debatir sobre este tema. Por ello se mostrará videos y cortometrajes sobre cómo superar o enfrentar las desigualdades o las discriminaciones relacionadas a la identidad sexual.

Otra de las conclusiones del estudio de Aillón indica que en los establecimientos educativos  también hay directores y profesores que son gays, lesbianas, pero  que son reprimidos. “Ellos tienen solidaridad con los chicos,  pero es una solidaridad oculta y clandestina, porque en el momento en que se conocen, los sacan del colegio”, explicó la investigadora.  

Para la investigadora todo bullying entre los estudiantes es homofóbico porque en el caso de los adolescentes ellos deben demostrar que  no son homosexuales y  deben probar que son varones  de varias maneras, como la de  conquistar a una chica. Y en el caso de las mujeres,  ellas deben estar disponibles.

“Se ha visto que el bullying a las chicas es menor y se da por cómo andan o cómo visten”, enfatizó la investigadora.

En el estudio se identificó también  que se están formando grupos de resistencia. Ya que las personas LGBTI forman familias de solidaridad. Un ejemplo, es la familia Salvatierra, que se enfrentó al director de su establecimiento, a los maestros con la ley de educación en la mano y ahora ellos forman parte de grupos de arte, teatro y de desfiles para mostrarse.

http://www.paginasiete.bo/sociedad/2017/12/6/padres-directores-presionan-para-echar-estudiantes-lgbti-162089.html