VÍCTIMAS DE ABUSO PUEDEN TENER UNA VIDA NORMAL

Periódico El Deber, Santa Cruz, 09/07/2017.

Foto: La terapia a tiempo brinda la oportunidad a las víctimas de desarrollar una vida lo más normal posible. Fernando Soria Sejas.

El Centro de Prevención y Atención Terapéutica (Cepat) de la Gobernación ha atendido a 843 niños y adolescentes víctimas de abuso sexual, desde 2012. También se brinda educación preventiva a los menores, padres y profesores

“Después del abuso que sufrió, mi niña no quería que nadie le hable ni la toque, tenía rechazo hacia todos los varones, se despertaba gritando de madrugada”, cuenta Ana (nombre ficticio), madre de una niña de 9 años víctima de violencia sexual. En el Centro Especializado en Prevención y Atención Terapéutica (Cepat)  de la Gobernación, la sicóloga Ángela Román recibe a la víctima, quien la abraza con el cariño y alegría que lo hacen los niños que ven a su tía favorita.

¿Qué esperanza tienen los niños y adolescentes víctimas de abuso sexual de llevar una vida normal? Duberty Soleto, director de Políticas Sociales de la Gobernación, asegura que sí, siempre y cuando se den algunas condiciones. La primera de ellas es que la víctima reciba ayuda sicológica lo antes posible tras el hecho. También es importante realizar la terapia a los padres, hermanos y entorno familiar de la víctima, para que sepan como coadyuvar.

Otro aspecto importante es que haya una sanción al abusador para que la víctima sienta que se hizo justicia y, en casos específicos, es recomendable un cambio de ambiente de la víctima, es decir, de domicilio y/o colegio, esto para no ser estigmatizados como víctimas.

Las terapias

Tienen una duración de tres meses en los que se busca una recuperación síquica y afectiva del menor abusado. La hija de Ana presenta una mejoría notable, según la sicóloga; asiste a la terapia junto con su hermana, quien fue testigo del abuso. En muchos casos, otros familiares también deben recibir la terapia, dado que el abusador puede ser miembro de la familia (lo cual se da por lo menos en un 70% de los casos, dice Román), o puede haber una recriminación hacia la víctima, señalándola como culpable de ‘incitar’ a su familiar a cometer el abuso.

En el proceso terapéutico, se logra estabilizar en ese tiempo, se le da de alta y se hace un seguimiento, se trabaja con su proyecto de vida y, sobre todo, se le da la oportunidad de llevar una vida normal, recuperando las habilidades sociales de relacionarse con las personas, tener una vida en pareja y formar una familia sin violencia. Rossy Guarachi, directora del Cepat, explica que hay ocasiones en que las víctimas de abuso posteriormente se convierten en abusadores y que una de las causas de que esto ocurra es que no se realizó una terapia  o no se inició de forma oportuna.

Prevención

En materia preventiva, el Cepat trabaja con talleres a niños, padres y la formación de voluntarios como agentes de protección, los cuales reciben capacitación para conocer y aplicar una metodología utilizando la Guía de agentes de prevención de violencia sexual, elaborada por la Gobernación y Unicef.

Entre 2009 y 2012, se ha llegado con prevención a 80.000 niños y adolescentes en aula en todo el departamento, dice Soleto. Además, han formado a 460 agentes de prevención desde el año pasado.
Soleto explica que se ha formado a 300 promotores en prevención y han llegado a 4.000 comunidades en los municipios, incluso los más alejados como San Matías.

“En muchas comunidades antes se acostumbraba que los casos de violación sean resueltos por los caciques, llegando a supuestos resarcimientos y sin aplicar la ley”, comenta. Por ello se tiene planificado trabajar hasta 2020 en transmitir la metodología a los municipios.
“Recientemente tuvimos una capacitación con 150 personas, entre  alcaldes y concejales, que son los encargados de encarar el fortalecimiento de las defensorías de la niñez y adolescencia en sus POA”, dijo Soleto.

http://www.eldeber.com.bo/bolivia/Victimas-de-abuso--pueden-tener-una-vida-normal-20170709-0046.html