BEBÉS ABANDONADOS

Periódico Página Siete, La Paz, 12/05/2017.

Detrás de cada bebé abandonado existe un embarazo no deseado o pobreza extrema

En las últimas semanas al menos siete bebés fueron abandonados en el Macrodistrito Max Paredes de la ciudad de La Paz y otros cinco en El Alto. Se trata de neonatos con días, semanas, pocos meses de vida y hasta un niño de dos años que fueron dejados a su suerte por sus progenitores en hospitales, plazas públicas, mercados y hasta en basurales.

Lamentablemente no se trata de un fenómeno extraordinario. Por ejemplo, el año pasado la Defensoría de la Niñez de La Paz registró 51 menores abandonados en la sede de gobierno. De ese total solamente el 5% retornó a su hogar, en tanto se trató de descuidos de los padres, quienes recuperaron a sus hijos luego de caer en cuenta que habían “desaparecido”. Los demás fueron enviados a orfanatos estatales y privados, y hasta ahora ninguno de ellos logró ser adoptado, en gran medida debido a la excesiva burocracia detrás de este proceso.

Y en El Alto la situación es aún más crítica. El año pasado la Defensoría de la Niñez registró 512 menores de cinco años en situación de abandono. Y para colmo de males, en la segunda urbe más poblada del país operan solamente tres albergues temporales, pero que funcionan como permanentes por la gran demanda. De allí que los bebés abandonados que se hallan en la urbe alteña son trasladados a albergues de La Paz.

Estos datos deberían llamar la atención, en tanto revelan dos graves carencias. Por un lado, la ausencia estatal para prevenir y enfrentar la orfandad de menores de edad de manera efectiva en ciudades como El Alto. Al respecto huelga recordar que es responsabilidad de los diferentes niveles de gobierno encarar esta problemática, tanto más preocupante por cuanto afecta a bebés e infantes que no pueden identificar a sus familiares ni reclamar por sus derechos, proporcionando en tal sentido la infraestructura y los espacios necesarios para atender a los niños en situación de abandonado (competencia municipal), y los ítems para que personas capacitadas los administren (competencia que recae en la Gobernación).

El otro tema que preocupa es el crecimiento de esta problemática. Se sabe que detrás de cada bebé abandonado existe un embarazo no deseado, una violación o una situación de pobreza extrema. Hechos que se profundizan por la persistencia de factores como la marginalidad y la violencia de género.

Ahora bien, la respuesta ante estos factores no es desconocida: hace falta la construcción de una política de Estado sostenible en el tiempo que enfrente esta situación de desamparo, promoviendo mayores oportunidades laborales y educativas entre los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Por ello, a largo plazo, y a corto plazo, se necesita poner énfasis en campañas de planificación familiar y de educación sexual orientadas especialmente a los adolescentes y a quienes viven en las calles.

http://www.la-razon.com/opinion/editorial/Bebes-abandonados_0_2708129161.html